Publicado el 14 de marzo de 2025
Choosing a Service Format That Actually Fits
A focused blog post built around practical decisions and constraints.
Antes de pedir una tirada de tarjetas o una carpeta de venta, conviene definir cuántas manos van a recibir el material y en qué tipo de reunión se va a usar. No es lo mismo una tarjeta que se entrega en una oficina con aire acondicionado que una que viaja en el bolsillo del saco durante una jornada completa en la calle.
El formato que elige un equipo comercial casi siempre depende de tres cosas: el grosor del papel que aguanta el uso real, el acabado que define cómo se siente al tacto y la cantidad de piezas que cada vendedor necesita por mes. Cuando esos tres puntos quedan claros antes de imprimir, la prueba de color física deja de ser un trámite y se convierte en la última verificación útil.
- Papel de algodón de 600 g para tarjetas que se reparten a diario y no deben doblarse.
- Laminado mate o soft touch según la marca busque sobriedad o una sensación más cálida.
- Troquel redondeado de 3 mm cuando la tarjeta convive con llaves o credenciales en el mismo bolsillo.